El conflicto en oriente medio desafía la economía global: ¿se frena la desinflación y el crecimiento?
La economía mundial se encuentra una vez más en la cuerda floja, enfrentando una nueva y significativa prueba que podría alterar su trayectoria de crecimiento y desinflación. El estallido del conflicto en Oriente Medio, a finales de febrero de 2026, ha generado una considerable incertidumbre y amenaza con desestabilizar los mercados globales, según las últimas Perspectivas de la Economía Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El impacto del conflicto en los pilares económicos
Los análisis del FMI sugieren que, si bien la economía global había mostrado cierta resiliencia el año pasado frente a las barreras comerciales y la incertidumbre, el conflicto actual contrarresta de manera significativa los factores favorables que habían impulsado la actividad, como las inversiones tecnológicas, las condiciones financieras acomodaticias y el apoyo de las políticas fiscal y monetaria.
Una de las repercusiones más inmediatas y preocupantes es el fuerte aumento de los precios de las materias primas, especialmente el petróleo y el gas natural. Este incremento ha encendido las alarmas sobre una posible nueva ola de inflación energética a nivel global. Europa, en particular, se enfrenta al desafío de unos precios del combustible que se disparan, lo que ha llevado a muchos países a debatir entre recortes de impuestos, topes de precios o controles de beneficios para aliviar la carga financiera de los consumidores. De hecho, en apenas un mes y medio, la factura energética total de la Unión Europea se disparó en más de 22.000 millones de euros.
La situación en Oriente Medio sigue siendo extremadamente frágil, y el bloqueo del estrecho de Ormuz persiste, lo que augura una considerable volatilidad en los precios del crudo. Los ministros de finanzas del G7 ya se han reunido para analizar las repercusiones económicas mundiales del conflicto, buscando la solidaridad para afrontar estos complejos desafíos.
Proyecciones de crecimiento e inflación bajo un escenario incierto
Bajo el supuesto de que el conflicto mantenga una duración y alcance limitados, y que las disrupciones se disipen hacia mediados de 2026, el FMI proyecta una desaceleración del crecimiento mundial hasta el 3,1% en 2026 y un 3,2% en 2027. Esta previsión para 2026 representa una revisión a la baja de 0,2 puntos porcentuales.
En cuanto a la inflación, se espera un leve repunte de la inflación general en 2026, para luego volver a descender en 2027. Sin embargo, el informe advierte que la desaceleración del crecimiento y el aumento de la inflación podrían ser particularmente pronunciados en las economías de mercados emergentes y en desarrollo, especialmente aquellas que son importadoras de materias primas y ya presentaban fragilidades.
Riesgos, vulnerabilidades y el camino a seguir
Los riesgos a la baja dominan las perspectivas económicas. Un conflicto más prolongado o de mayor alcance, el agravamiento de la fragmentación geopolítica, un reajuste de las expectativas sobre la productividad impulsada por la inteligencia artificial, o nuevas tensiones comerciales, podrían debilitar notablemente el crecimiento y desestabilizar los mercados financieros. Además, el elevado nivel de deuda pública y la posible pérdida de credibilidad institucional acentúan las vulnerabilidades existentes.
El incremento del gasto en defensa, provocado por el aumento de las tensiones geopolíticas, podría impulsar la actividad económica a corto plazo, pero también generar presiones inflacionarias y debilitar la sostenibilidad fiscal y externa.
A pesar de este panorama sombrío, existen factores que podrían impulsar la actividad económica. Un aumento de la productividad gracias a la inteligencia artificial que se materialice antes de lo previsto, o una reducción sostenida de las tensiones comerciales, podrían inyectar optimismo en la economía.
Ante esta compleja coyuntura, el FMI subraya la importancia de fomentar la adaptabilidad, mantener marcos de políticas creíbles y reforzar la cooperación internacional. Estas medidas son esenciales no solo para sortear el shock actual, sino también para preparar a la economía mundial ante futuras perturbaciones en un entorno global cada vez más incierto.
![]() | Autor: Redaccion | Artículos |
| Equipo de redacción del magazine Digital diario.global. |


