El PP lidera la ofensiva contra la nefasta regularización masiva de Sánchez
El PP lidera la ofensiva contra la nefasta regularización masiva de Sánchez
El Partido Popular ha decidido pasar al ataque ante el plan de regularización impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez, una medida que los populares consideran improvisada, injusta y profundamente perjudicial para la estabilidad institucional del país. Desde la dirección nacional del PP sostienen que España necesita una política migratoria seria, con reglas claras y control efectivo, y no decisiones precipitadas que, a su juicio, buscan más rédito político que soluciones reales.
Según el argumentario interno difundido por el partido, España vive un momento migratorio sin precedentes, con más de siete millones de residentes extranjeros y un crecimiento sostenido en los últimos años. Para el PP, este escenario exige planificación y consenso, no anuncios unilaterales que puedan generar incertidumbre jurídica y tensiones sociales. La formación denuncia que la regularización masiva planteada por el Ejecutivo ignora problemas estructurales como el colapso administrativo o la falta de medios para verificar antecedentes y procesos legales.
Los populares sostienen que el Gobierno ha convertido la política migratoria en una herramienta de supervivencia política, evitando el debate parlamentario y esquivando el consenso necesario para una decisión de tanto alcance. Desde Génova se insiste en que una medida de este calibre debería acompañarse de estudios económicos y de impacto sobre servicios públicos. En su argumentación, el PP señala que sanidad, vivienda y servicios sociales ya soportan una presión creciente y que trasladar nuevos costes sin planificación es una irresponsabilidad.
Otro de los pilares del discurso popular es la defensa de quienes han cumplido las normas. El partido considera que una regularización amplia puede suponer un agravio comparativo para los inmigrantes que han seguido vías legales y han esperado años para obtener permisos de residencia o trabajo. Para el PP, el mensaje que transmite el Gobierno es peligroso porque podría incentivar nuevas llegadas irregulares y reforzar el llamado efecto llamada, algo que, según sus dirigentes, ya preocupa a distintos países europeos.
Frente a la estrategia de Sánchez, el Partido Popular reivindica un modelo alternativo basado en criterios objetivos: integración real, empleo acreditado, conocimiento del idioma y controles efectivos sobre antecedentes. La propuesta incluye reforzar las fronteras, mejorar los mecanismos de retorno y apostar por un sistema de evaluación individual que premie el esfuerzo y la convivencia.
La ofensiva política del PP busca presentarse como una defensa del orden y la seguridad frente a lo que consideran una deriva improvisada del Ejecutivo. Mientras el Gobierno intenta vender la regularización como una medida social, los populares insisten en que se trata de una decisión nefastamente planteada que puede tener consecuencias a largo plazo para España y su posición dentro de Europa.

