Hacia 2050: la tercera edad, un reto social desatendido y creciente
La sociedad se encuentra en la antesala de un cambio demográfico sin precedentes. Para el año 2050, se proyecta que la población de adultos mayores representará cerca del 20% del total, un aumento significativo respecto al 13% actual. Sin embargo, esta realidad inminente parece ser ignorada por las estructuras sociales y políticas, lo que plantea la inquietante pregunta: ¿Estamos olvidando a nuestros mayores?
Un Estado ausente y un modelo de atención deficiente
La abogada Claudia Sanabria, comisionada del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), ha señalado con preocupación la «ausencia de políticas, prestaciones y servicios enfocados a esta etapa del ciclo vital». Esta carencia se traduce en un sistema que, en lugar de acompañar y potenciar la autonomía, percibe al adulto mayor como un sujeto de «retiro e incapacidad».
La oferta de servicios, en gran medida, recae en el sector privado, careciendo de una estandarización de calidad que garantice la dignidad y el bienestar de las personas mayores. Además, la atención se caracteriza por una falta de integralidad, con escasas actividades diseñadas específicamente para este grupo demográfico, y un flagrante desprecio por su capacidad de decisión y consentimiento, siendo a menudo la familia quien asume el control.
La cruda realidad de la soledad y la inactividad
Las visitas realizadas por el MNP a diversos hogares de adultos mayores han revelado una realidad desgarradora. La rutina diaria de muchos se limita a cubrir necesidades básicas como la alimentación y el sueño, siendo la televisión la actividad más frecuente. Esta inercia condena a los mayores a una existencia de escaso contacto con la comunidad, a pesar de que diversas investigaciones han demostrado que la soledad impacta directamente en la esperanza y calidad de vida.
Paradójicamente, incluso cuando las residencias ofrecen horarios flexibles para las visitas familiares, la respuesta es a menudo desalentadora. Los cuidadores reportan que las familias acuden únicamente para dejar encargos y, al ser invitados a compartir tiempo con sus seres queridos, esgrimen excusas de falta de tiempo. «Ese día nunca llega», es la triste conclusión de quienes presencian esta realidad a diario.
El desafío del envejecimiento poblacional y la necesidad de un nuevo paradigma
El envejecimiento de la población es un fenómeno global que exige una revisión profunda de cómo concebimos y abordamos la vejez. La «Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030)» de las Naciones Unidas, liderada por la OMS, busca precisamente cambiar la forma en que pensamos, sentimos y actuamos en relación con la edad y el edadismo. Su objetivo es desarrollar comunidades que fomenten las capacidades de las personas mayores, presten servicios de atención integrada y faciliten el acceso a la atención a largo plazo.
Es crucial comprender que envejecer no debería significar perder autonomía o ser relegado a la inactividad. Expertos en longevidad, como Mark Sisson, enfatizan la importancia de mantenerse activo físicamente, incluso con pequeños esfuerzos regulares, para preservar la fuerza, la estabilidad y la vitalidad. Sisson afirma haber visto a personas de 75 años «rejuvenecer» al incorporar entrenamientos de alta intensidad de forma semanal.
Más allá del ejercicio físico, el bienestar integral en la tercera edad abarca la salud mental y cognitiva, así como la socialización. Mantener la mente activa a través del aprendizaje continuo y la curiosidad, junto con el fomento de relaciones sociales activas, son pilares fundamentales para una vida plena y con propósito en esta etapa.
Un llamado a la acción
El panorama actual de la tercera edad en nuestro país es un llamado urgente a la acción. No podemos permitir que la inercia política y la indiferencia social condenen a una parte creciente de nuestra población a la soledad y la desatención. Es imperativo que el Estado asuma su rol, implementando políticas integrales que garanticen servicios de calidad, promuevan la autonomía y el respeto por las decisiones de los mayores, y fomenten su participación activa en la comunidad.
La transición demográfica hacia una sociedad más envejecida no debe ser vista como una carga, sino como una oportunidad para construir un modelo social más equitativo, inclusivo y humano, donde la experiencia y la sabiduría de nuestros mayores sean valoradas y protegidas.
![]() | Autor: Redaccion | Artículos |
| Equipo de redacción del magazine Digital diario.global. |
Libro recomendado: Alarga tu esperanza de vida: Cómo la ciencia nos ayuda a controlar, frenar y revertir el proceso de envejecimiento (Bienestar, salud y vida sana). El libro del profesor de Harvard, David Sinclair, el científico que está revolucionando la investigación sobre el rejuvenecimiento y la esperanza de vida. | ![]() |



