Salt no puede seguir convertido en un vertedero improvisado
Salt no puede seguir convertido en un vertedero improvisado
En Salt hay una imagen que se repite demasiado. Bolsas fuera de los contenedores. Muebles abandonados en la acera. Puntos del municipio donde la suciedad se acumula hasta que deja de ser una incidencia y pasa a ser paisaje. El problema no es solo que ocurra. El problema es que ocurre demasiadas veces y que el Ayuntamiento sigue sin darle una respuesta seria.
Desde el Partido Popular de Salt denunciamos una situación que los vecinos conocen de sobra. La basura fuera de sitio, los voluminosos abandonados y la sensación de desorden no son un hecho aislado ni una anécdota. Claro que hay incivismo y claro que quien deja un sofá, un armario o varias bolsas junto al contenedor debe ser sancionado. Pero cuando la escena se repite en distintos barrios, la responsabilidad ya no puede descargarse solo sobre el vecino que incumple. Ahí también falla el gobierno municipal.
El propio Ayuntamiento dispone de un servicio de recogida de muebles y trastos viejos con aviso previo. También existen canales para comunicar incidencias relacionadas con la limpieza viaria y la recogida de residuos. Sobre el papel, el sistema está ahí. En la calle, sin embargo, lo que ve el vecino es otra cosa. Si los muebles siguen apareciendo junto a los contenedores y la basura se acumula demasiado a menudo en determinados puntos, es evidente que el problema no se está resolviendo como debería.
Cristina Alarcón, como alcaldesa de Salt, no puede seguir esquivando esta realidad. Es ella quien dirige el Ayuntamiento y es su gobierno el que tiene la obligación de garantizar un servicio básico que funcione. Salt merece calles limpias, contenedores en condiciones y una retirada rápida de los residuos abandonados. Lo que no merece es acostumbrarse a la dejadez.
A todo esto se suma un hecho especialmente sangrante: los vecinos pagan más. La tasa de residuos ha subido, pero la imagen que ofrece el municipio en demasiadas zonas sigue siendo impropia de un pueblo que quiere cuidar su espacio público. Pagar más para seguir viendo muebles tirados junto a los contenedores no es una mejora del servicio. Es un fracaso de gestión.
Además, si el propio gobierno municipal habla de estudiar o definir un nuevo modelo de recogida, es porque el actual no está funcionando como necesita Salt. No lo dice solo la oposición. Lo delata la situación en la calle y lo reconocen las propias decisiones del Ayuntamiento.
Desde el Partido Popular de Salt lo decimos con claridad: basta ya. Basta de normalizar la suciedad. Basta de tolerar que los voluminosos aparezcan abandonados junto a los contenedores. Basta de un gobierno municipal que siempre va por detrás del problema. Salt necesita más control, más rapidez en la retirada, más vigilancia en los puntos conflictivos y menos excusas.
La limpieza no es un detalle menor. Es una obligación. Y hoy esa obligación no se está cumpliendo como Salt merece.
| Autor: Redacción Girona | Artículos | |

